lunes, 10 de septiembre de 2007

La curiosidad



He aceptado que la curiosidad y el desconocimiento sobre el peligro en un niño es definitivamente asombroso. Si bien, con Fabio todo ha comenzado muy pronto (me refiero a lo precóz que ha sido en su desarrollo psicomotor), a lo cual le doy gracias a Dios todos los días, debo reconocer que a su vez trae una responsabilidad aún mayor en el cuidado que él requiere. Por supuesto, esa curiosidad implica experimentar con todos los animalitos que encuentra a su paso, los tomacorrientes, cables del teléfono y computadora, celulares, lámparas, montarse y bajarse de la cama, el sofá, las sillas y cualquier cosa que se lo permita; hasta colgarse como un monito en cuanto artefacto contenga una estructura que soporte su peso. En esta foto pueden ver que, ahora ya hay tres gavetas de la cocina que ocupan cosas inofensivas ¿?¿? para que él pueda jugar y así poder alcanzar la tercera gaveta. El pararse de puntillas a un lado no le es suficiente sino que es más fácil montarse en la última para llegarle mejor.
¡¡¡ Mi niño lindo además de descarrilarme las gavetas, me las tienes rayadas con los 6 dientes que ya te han salido !!! .....

4 comentarios:

anasegov dijo...

Tesorito... mi mininini
Eres un sol resplandeciente...
Que Dios te proteja en tus aventuras
Muchos besos y bendiciones

Shila dijo...

Gracias Tía Ana espero también participes más adelante en mis nuevas aventuras descubriendo el mundo. Es más lindo cuando se hace acompañado.
Amén

Fabiola dijo...

Soy testigo de las rayas de los muebles con los dientecitos, jejeje. Todo un aventurero...

Shirley dijo...

Esos ojos curiosos son una belleza...dios me bendiga ese amado sobrino...y cuidadito con los deditos machucados!!!...los quiero mucho ;)